¿La Tarima Flotante o el Pavimento Vinílico?

tarima flotante

La pregunta de rigor que emite el consumidor con más frecuencia, a la hora de elegir un determinado producto para revestir sus suelos. Siempre que esté pensando en la madera como valor estético es ¿parquet o tarima flotante?. Ahora bien, vamos a centrarnos en retocar esa recurrente cuestión. Dado que de la mencionada pregunta ya hemos hablado en otras notas. Hoy la pregunta que pretendemos explicar o analizar es ¿tarima flotante o pavimento vinílico?

La intención, no es rebatir uno u otro. Sino resumir las características y atributos de cada línea de producto, y subproductos si cabe.

Para ello, ante la ardua elección de si tarima flotante o pavimento vinílico. Intentaremos segmentar en campos de beneficio y vincular las ventajas de cada producto, a efectos de adecuar el entendimiento del público consumidor. Establecemos a continuación una tabla y relación de atributos / beneficios, con su particular explicación:

Durabilidad

En este punto, podemos asegurar que ambas opciones son bienes de larga duración. Tomando como referencia marcas y líneas de productos de rango medio – alto. La durabilidad de estos suelos redunda en el orden de los 20 años.

Mantenimiento

Los pavimentos vinílicos sacan ventaja de su resistencia a la humedad. En las tarimas flotantes se debe de ser más precavido con la exposición al agua, incluso en el mantenimiento general. Cabe aclarar, que existen tarimas con tratamientos especiales hidrófugos que las posicionan en iguales condiciones con los pavimentos vinílicos. Aunque, insistimos que este atributo está presente en un rango alto en el caso de las tarimas flotantes. La limpieza general de ambas opciones, es tan simple como aplicar un paño o fregona humedecida, también es aplicable la limpieza en seco. En el mercado podemos encontrar vinilos para paredes

Comportamiento estático

El 90% de los suelos vinílicos, cuenta con tratamiento antiestático permanente.  Esto los posiciona mejor, en detrimento de las tarimas flotantes. Estas últimas, deben volver a estar en un rango de gama alta para contar con un tratamiento antiestático. No obstante, esto se resuelve mediante la aplicación de un líquido que le aporta esta propiedad (antiestática) durante unos años. De todos modos, en su versión original, reiteramos que los pavimentos vinílicos aventajan a las tarimas.

Sensación a la pisada

En primer lugar, este ítem es particularmente subjetivo. Dado que si el consumidor adquiere una réplica de madera, probablemente desee que al pisar suene como madera. En cuyo caso, las tarimas flotantes salen victoriosas. De lo contrario, si se busca una sensación de quietud y silencio los pavimentos vinílicos llevan las de ganar. Su composición, basada en el PVC como material mayormente presente (también los hay de mayor carga mineral) se traduce en decibelios a la baja, la absorción del ruido patente y se nota claramente al transitarlos.

Posicionamiento de precio

Tomando en cuenta colecciones de similar rendimiento en el aspecto de la durabilidad. Podemos afirmar, que los pavimentos vinílicos resultan más económicos. No obstante, se ha de determinar el factor precio partiendo del beneficio que el consumidor percibe de los productos.

Fidelidad de las réplicas

En este caso, nos referimos a la imagen y el aspecto visual de los productos comparados. Siendo la ventaja para las tarimas flotantes; su aspecto es tan real, que en ocasiones incluso a un conocedor le cuesta diferenciar un pavimento laminado con una tarima de madera real. Los suelos vinílicos, han recuperado el terreno perdido desde sus fuentes. Aquellos denominados “Sintasol”, que parecían papel pintado (sin ánimo de desmerecer aquel recordado producto). Hoy en día, la aplicación de la tecnología está ofreciendo excelentes resultados, y los pavimentos vinílicos han experimentando grandes cambios estéticos.

Instalación

En este apartado, la comparación se torna difícil. Dado que los suelos vinílicos tienen diversos tipos de montaje, desde los clásicos pegados con cola (de importante dificultad o alto grado de especialización), pasando por los autoadhesivos hasta los de unión de clic. Estos últimos son sumamente fáciles de instalar. Podría decirse que es cosa de niños, incluso las herramientas a utilizar son sencillas en extremo, con un simple cutter, regla y metro bastaría. Por su parte, las tarimas flotantes son también muy fáciles de instalar. Sus mecanismos de unión de clic han revolucionado el marcado de los pavimentos en detrimento de los pavimentos pétreos y cerámicos.

Cabe mencionar, que las tarimas flotantes no dañan el suelo existente. Al contrario, la manta aislante que se pone debajo hace que cuide el pavimento original. El pavimento vinílico, sí puede dañar o manchar el suelo existente debajo. Esto es relevante para quienes alquilan y deben entregar la vivienda con el pavimento existente en buenas condiciones.

Esperamos haber resuelto algunas dudas sobre la comparación de estos productos, que vale decir son dos perfectas soluciones para revestir suelos de hogares y empresas sin apenas obras. Ahora le queda usted la decisión de ¿Tarima flotante o pavimento vinílico?

Sobre el Autor

Europarquet es una empresa líder en la distribución de parquet y tarima flotante a domicilio. Nacida hace 25 años, en la actualidad posee puntos de venta en España y Argentina. Europarquet utiliza esta herramienta para dar a conocer iniciativas, notas de prensa y acercar nuestros conocimientos al lector interesado.

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